Experiencia, cercanía y gestión profesional. En un mercado inmobiliario cada vez más dinámico —y también más ruidoso—, diferenciarse no es solo una cuestión de tecnología, sino de valores, trayectoria y forma de trabajar.
En esta entrevista para Connection, conversamos con Máximo Vega, CEO de Depa Ya y Rentora, dos compañías que están redefiniendo la forma de invertir y administrar propiedades en Chile, poniendo el foco en la calidad del servicio, el acompañamiento real y la rentabilidad sostenible.
Depa Ya: una respuesta profesional a un mercado informal
Depa Ya nace al identificar una brecha clara dentro del mercado inmobiliario chileno. “Vimos que existían muchas iniciativas de brokerage, pero la gran mayoría eran muy informales. Salvo dos o tres, pocas entregaban verdadero respaldo al inversionista”, explica Vega.
La empresa fue fundada por dos familias socias —la de Máximo Vega y la familia Martín, esta última con una amplia trayectoria en el rubro de la construcción en Chile— que comparten los mismos valores y una visión común: hacer las cosas de manera distinta.
Con más de 20 años de experiencia en inversiones inmobiliarias, el objetivo fue claro desde el inicio:
combinar servicio al cliente, tecnología y una administración austera, construyendo soluciones a medida para cada inversionista.
Más que corredores: personas ayudando a personas a invertir
A diferencia de una corredora tradicional, Depa Ya no persigue volumen ni levantamiento de capital a cualquier costo.
“El número es consecuencia del trabajo bien hecho, no el objetivo”, señala su CEO. El diferencial está en el acompañamiento integral:
- Atención personalizada
- Disponibilidad 24/7
- Asesoría financiera más allá del departamento
- Trabajo exclusivo con inmobiliarias que conocen personalmente, lo que permite resolver problemas en cuestión de horas
Un dato que resume su enfoque: no tienen un solo reclamo registrado. “No nos interesa el volumen, nos interesa la calidad del servicio y mantener ese estándar todos los días”.

Los errores más comunes al invertir (y cómo evitarlos)
Desde su experiencia, Vega identifica un error recurrente: dejarse asesorar por personas con poca experiencia.
“No da lo mismo con quién inviertes. Los clientes deben preguntarse quiénes están detrás de la empresa, qué estudiaron y cuál es su trayectoria real en el rubro”, afirma. En Depa Ya, el respaldo académico y la experiencia en negocios son parte central de la propuesta, especialmente cuando se trata de decisiones tan relevantes como una inversión inmobiliaria.
Rentora: una nueva forma de entender la renta corta
La creación de Rentora surge como respuesta a otra problemática del mercado. “Existen operadores gigantes de renta corta, pero muchos se transformaron en verdaderos ‘monstruos destructores de calidad’: llenos de reclamos, demandas y con foco solo en la colocación del activo”. Rentora nace con una lógica distinta:
- El inversionista es un socio, no un número
- Operación con estándar hotelero
- Atención permanente, sin horarios
- Gestión enfocada en la experiencia y la rentabilidad
“Nunca cerramos. Mientras el cliente duerme, nosotros estamos trabajando”, resume Vega.
Renta corta: más rentabilidad, menos gestión
Para quienes no están familiarizados con este modelo, la renta corta implica arrendar propiedades por días, en lugar de contratos anuales tradicionales. Sus ventajas:
- Precios dinámicos
- Mayor rentabilidad potencial
- Posibilidad de alcanzar UF + 8%, dependiendo de la ubicación y otros factores
En Rentora, el propietario no se ocupa de nada: recibe mensualmente un informe detallado con el rendimiento de su unidad, con total transparencia y seguridad.
Un modelo integrado para maximizar el valor del inversor
Depa Ya y Rentora funcionan de manera complementaria: “El back office gerencial es prácticamente el mismo, aunque cada negocio tiene sus ejecutivos especializados”, explica Vega.
El mensaje para sus clientes es claro: “Invierte con Depa Ya y administra tus propiedades con Rentora“
El perfil de sus clientes va desde profesionales de 25 a 50 años, que buscan construir patrimonio, mejorar su futuro financiero y planificar su jubilación a través de inversiones inmobiliarias bien gestionadas.



