El ecosistema proptech en América Latina avanza hacia una nueva etapa de expansión regional impulsado por la digitalización del sector inmobiliario y el creciente interés del capital de riesgo. En este contexto, el mercado mexicano se consolida como uno de los principales hubs de innovación, con más de 150 startups que buscan resolver necesidades específicas en la operación del real estate tradicional a través de tecnología, en un ecosistema que se aproxima a su primer ciclo relevante de inversión.
El diagnóstico del sector surge a partir de lo expuesto durante la 5ª edición de Proptech Latam, donde durante una semana emprendedores, inversionistas y empresas de la industria analizaron la evolución del negocio inmobiliario impulsado por la tecnología.
Rubén Frattini, Chief Visionary Officer (CVO) de Proptech Latam Ecosystem, explicó el cambio de etapa que atraviesa el ecosistema y su proyección regional: “Hay una división. México necesita desarrollar el propio talento que tienen sus jóvenes porque existe una gran oportunidad en la región”, señaló en relación al proceso de expansión que se abre en América Latina a partir de la colaboración con Startup México, plataforma orientada a impulsar la transformación digital.

El crecimiento del sector se sostiene en la adopción de tecnologías emergentes y en la transformación de industrias tradicionalmente poco digitalizadas. En el foro se destacaron conversaciones sobre el avance de la inteligencia artificial (IA), la inversión, la digitalización, la experiencia del cliente, la construcción, las ciudades inteligentes y las nuevas tecnologías aplicadas como principales ejes que están redefiniendo el negocio inmobiliario tradicional.
En términos de inversión, hasta 2025, 10 startups especializadas en soluciones real estate levantaron capital alcanzando casi 50 millones de dólares en el primer semestre de 2025. A nivel regional, el venture capital en América Latina crecía a ritmo de dos dígitos, con lo cual las startups recibieron 2 mil 850 millones de dólares en 432 inversiones.
En este escenario, José Manuel Serrano, director de Startup México, destacó el potencial del sector como articulador regional: “proptech puede ser una gran oportunidad para trabajar como industria y llevar conceptos a América Latina, dado que opera de manera transversal con industrias como la logística y la construcción”. Según el ejecutivo, este movimiento también responde a la posición que México está consolidando en Centro y Sudamérica, concentrando parte relevante del capital de riesgo en la región.

De acuerdo con los datos del ecosistema, hasta el primer trimestre de 2025, la mitad del capital de riesgo en América Latina se concentró en emprendimientos de Ciudad de México y Monterrey, lo que refuerza el rol del país como referente regional dentro del sector tecnológico aplicado al real estate.
El avance del venture capital en la región mantiene una tendencia de crecimiento sostenido, con 2 mil 850 millones de dólares invertidos en 432 inversiones en los últimos 3 años. Sin embargo, el flujo de capital continúa expandiéndose. En este sentido, destaca la presencia de fondos especializados como JLL Spark, que cuenta con un vehículo de inversión de 500 millones de dólares a través de capital de riesgo corporativo orientado a startups que desarrollan soluciones para el sector inmobiliario.
“En los últimos 10 años industrias como la banca y las aseguradoras se han transformado, pero en la industria inmobiliaria a nivel comercial e institucional, como a nivel consumo no ha tomado ese cambio y no es inmune a la disrupción a la mano de la tecnología”, señaló Daniel Correa, principal en JLL Spark.
El fondo, que desde 2016 ha invertido en 60 compañías altamente concentradas en Norteamérica, Europa y otros hubs globales como Nueva York, también observa oportunidades en América Latina. En México, actualmente destacan dos emprendimientos, qbiq y Open Space, este último considerado un unicornio valorado en 1,000 millones de dólares que digitalizó el monitoreo de los procesos de obra.

Desde la perspectiva del fondo, el potencial del sector está en la digitalización de procesos aún altamente manuales. “En la industria todavía seguimos haciendo muchos procesos análogos como el análisis de la inversión, las transacciones, la gestión de activos. Hay mucho espacio en blanco. Estamos en el primer ciclo de madurez de este género en la tecnología, el proptech tiene escasamente 10 años y en los ciclos del capital de riesgo el retorno se mide en ciclos de 7 a 10 años”, detalló Correa.
El ejecutivo agregó que el proptech en América Latina opera como un ecosistema fragmentado con problemáticas similares, aunque con distintos niveles de adaptación local en cada país, lo que plantea el desafío de la estandarización de procesos y la consolidación de plataformas regionales en un mercado que, por escala poblacional y económica, presenta un alto potencial de crecimiento.



